La Leyenda de Kindia y Kindío
MANUAL NARRATIVO

El Laberinto
de Gigantes

Hace miles de soles, cuando el tiempo aún no era tiempo, la Tierra estaba habitada por gigantes de luz.

MITO KINDIA Y KINDÍO

El Origen de los Gigantes
y la Máscara de Ima

Raíces de los gigantes
I

El Viaje al
Centro del Universo

Cuando la guerra y la ambición nacieron en los hombres, los gigantes desaparecieron de la faz de la tierra hacia las estrellas. Todos... menos dos.

Kindia (semilla de amor) y Kindío (cuna del tiempo), descendieron durante mil noches hasta llegar al núcleo sagrado del Universo para hablar con "El Origen". A cambio de su ayuda, El Origen les exigió conectarse eternamente a su energía. Así, se transformaron en esculturas vivas, gigantes con raíces en el centro de la existencia. Es por eso que en nuestro parque, solo verás la mitad superior de sus rostros y pecho emerger de la naturaleza.

Esculturas Vivas Eternas
Guardianes del Planeta
Kindia
II

Kindia: La
Tejedora de Caminos

A ella le otorgaron el don de tejer nuevos senderos cada vez que se iniciaba una guerra (externa o interna). Así nació el gigantesco Laberinto del Amor, donde toda la naturaleza la abraza.

Frente a Kindia hallarás una fuente de agua que no es agua común: son lágrimas de alegría que ella derrama. Cuando un ser humano se acerca, lanza una moneda y decreta un deseo (no desde el egoísmo o vacío, sino desde el ser), Kindia escucha la plegaria y enlaza su poderosa energía con El Origen. Dicen que si tu corazón ama a la tierra, a los animales y agradece, la semilla crecerá.

Lágrimas Sinceras
Abundancia y Deseos Nobles
El Arco del Amor y Kindío
III

Kindío y El
Corazón Irrompible

Al final del recorrido nos topamos con un umbral mágico: el Arco del Amor, custodiado por el herrero del alma, Kindío. Él forjó un enorme y frío corazón de acero capaz de sostener el peso dulce del compromiso humano.

Es en su pecho donde los visitantes colocan un candado para sellar sus metas y propósitos. Luego, al atreverse a ingresar por el pecho del gigante y asomarse en su espejo central, descubres que la verdadera magia, y el poder más irreducible que existe, está en tu propio reflejo y en la singularidad de tu huella dactilar.

Sellos y Pactos Reales
Descubre tu "Mismidad"
Ima, Hija del Sol
IV

Ima: Madre y
Micelio Sagrado

Cuando la Gran Madre Naturaleza vio a los humanos perdidos, decidió hacer lo impensable: abandonar su cuerpo físico para volverse una infinita red neuronal y miceliar. Los antiguos pueblos Pijaos la bautizaron como Ima (Hija del Sol Ta).

Sin embargo, consciente de que los hombres necesitaban algo tangible que admirar, esculpió en roca volcánica un enorme y apacible rostro de piedra con dos resplandecientes soles por ojos. A diferencia del hombre castigador, Ima solo acompaña, escucha, perdona y recoge todo lo negativo para transformarlo en abono y vida fértil.

Hija del Sol Ta
Micelio que Enlaza y Sana
Interacción y Reflexión

Los Mensajes del Bosque

A lo largo del inmenso Laberinto de Gigantes encontrarás portales que desafían no solo tus pies, sino tu alma.

Latido de la Tierra

"A veces hay que detener los pasos para sentir los latidos." Quítate los zapatos un instante, siente la temperatura del suelo y recupera todo tu sentido de pertenencia silvestre.

Cede el Control

"Cuando no veas el camino, deja que alguien más te guíe." Siente la confianza: toma a tu acompañante de la mano o cede temporalmente el control.

Respira y Renace

"La salida no siempre se encuentra corriendo... a veces está en una exhalación." Inhala en 4 tiempos y exhala en 6. Deja caer la pesadez mental que te fatiga.

"A ti que cruzaste el umbral: no se castiga la confusión, se honra como parte del despertar. Caminaste perdido para hallarte tejido. Y recuerda, no estás solo: Ima camina contigo, Kindia te espera entre hilos y Kindío ya forja el espejo para que puedas mirarte una vez más."

Recorrer el Laberinto