El Viaje al
Centro del Universo
Cuando la guerra y la ambición nacieron en los hombres, los gigantes desaparecieron de la faz de la tierra hacia las estrellas. Todos... menos dos.
Kindia (semilla de amor) y Kindío (cuna del tiempo), descendieron durante mil noches hasta llegar al núcleo sagrado del Universo para hablar con "El Origen". A cambio de su ayuda, El Origen les exigió conectarse eternamente a su energía. Así, se transformaron en esculturas vivas, gigantes con raíces en el centro de la existencia. Es por eso que en nuestro parque, solo verás la mitad superior de sus rostros y pecho emerger de la naturaleza.